Soy Nuria Ortíz de Zárate
Os invito a recorrer el camino que me ha llevado aquí, mi vocación, mi profesión y como persona.
Desde pequeña tenía mucho interés por cuidar, ayudar a otras personas; estudiar medicina era una de mis opciones. Tuve una lesión que tuve a los 13 años, una rotura de fibras; me prescribieron hacer rehabilitación para recuperarme, y ahí conecté con la fisioterapia. Tratar el cuerpo con mis manos y con otros medios físicos para ayudar a encontrar su equilibrio y recuperar su funcionalidad.
Tras la diplomatura de fisioterapia, comencé a trabajar en un centro y allí conocí nuevos abordajes para tratar al paciente: la acupuntura y la osteopatía.
La osteopatía te da una perspectiva más global del paciente incluyendo la parte estructural, visceral y craneal. Y la acupuntura aporta un enfoque energético actuando en puntos específicos para regular las energías que podían estar en exceso, defecto o estancadas. Todo ello supone una suma de conocimiento a la hora de trabajar con un paciente y ofrecer cual es la opción más adecuada para él en ese momento.
Seguí formándome en la biodinámica, una rama dentro de la osteopatía. Conceptos y lenguaje nuevo: de salud, totalidad, fulcros, neutros. Su finalidad es llegar a un punto de encuentro con el paciente y ese cuerpo te va indicando cuál es su necesidad. Ayudar y sostener para que haga los cambios que necesita para encontrar su salud. Trabajar desde esta perspectiva me hizo transformarme. Ha sido todo un proceso personal y estoy muy agradecida.
También me formé en terapia de Reflejos primitivos, par biomagnético, aromaterapia, cuerpo energético, emocional y mental. Que me sirven en mis abordajes con los pacientes.
A día de hoy me preparo para dar el mejor servicio al paciente que viene a la consulta, trabajando con todas esas herramientas que he ido adquiriendo durante mi formación, utilizando las más convenientes para ese paciente y su cuerpo y el momento en el que se encuentra.
Nuestro trabajo es ser un canal para ayudar a activar o desatascar zonas del cuerpo que han llegado a ese punto de desequilibrio y que se expresa físicamente con dolor, malestar….Insistimos a nuestros pacientes en que la salud es un compromiso con uno mismo donde el equilibrio físico, emocional y mental es muy importante. Para trabajar ese equilibrio analizamos los hábitos en el descanso, la alimentación, actividad física, nuestros pensamientos y emociones. Todo ello suma a ese equilibrio.
