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Soy Estíbaliz Cantón

  El cuidado del otro es algo innato que siempre ha despertado mi interés. Por ello, desde muy joven tenía claro que quería dedicarme al mundo de la medicina.

En un principio, mi idea era ser médico, pero una persona cercana hizo que me cuestionara esa decisión cuando llegó el momento de elegir carrera. Yo ya había tenido ciertos problemas físicos y con la medicina convencional no había logrado mejorar, así que me decidí por la fisioterapia, que tiene una variedad muy amplia de tratamientos, basados en gran parte, en el trabajo manual y que tiene una visión más global del cuerpo humano.

Durante mis estudios, cursé una beca Erasmus en Suecia. De ahí nació mi curiosidad por la acupuntura, disciplina que allí es obligatoria para todos los fisioterapeutas. Así que tras terminar la carrera y comenzar a trabajar, cursé un postgrado en esta materia. Aquí ya comencé a tener conocimiento de que existía un flujo de energía en todos nosotros.

Al ver que mi trabajo se quedaba incompleto, y a mí me apasionaba profundizar, decidí estudiar osteopatía. Esto cambió mucho mi visión del cuerpo, dándole una imagen más global, en la que las partes del cuerpo, las vísceras, los ligamentos y la inervación se relacionan entre sí.

Fui formándome en varias disciplinas como reflejos primitivos, vendajes y otros, y siempre sacando de cada una lo que me resultaba interesante.

Seguí trabajando por esta vía y aún sentía que no llegaba al origen de las dolencias. Por ello, empecé a estudiar osteopatía biodinámica. Esto me llevó a una comprensión muy diferente del cuerpo humano, ya que esta forma de ver el cuerpo incluye al cuerpo energético. Y lo más importante, me enseñó y pude percibir que la autoreparación o sanación del propio cuerpo es una característica inherente al ser humano.

  Estas enseñanzas junto con mi propia experiencia personal y más concretamente un problema de salud que me cambió radicalmente el paradigma que yo tenía, me llevo a explorar otras vías y a mi actual visión de la salud, en la que el cuerpo físico es habitualmente el resultado de hábitos, pensamientos y emociones. Por ello, la resolución verdadera no solo compete a cuidar y tratar el cuerpo físico sino también pasa por hacerse cargo y atender lo que lo ha generado.

Y a este paradigma es al que ahora dedico toda mi fuerza, ilusión e intención. Ya que me ha llevado a una vida más plena, más feliz y en definitiva me ha llevado a la SALUD, lugar al que deseo que puedan llegar todas las personas que pasan por mis manos.

Por supuesto, esto no ha acabado y mis ganas de profundizar siguen llevándome a explorar terrenos desconocidos que sumen nuevas herramientas a mi tratamiento.